Buscaba el sentido de mi pasado cuando decidí ver unas fotos en la red social de una amiga. El título "preparándonos para una nueva vida" había cautivado mi atención desde hacía una semana, cuando el album de fotografías apareció en el "higlight" de mi ventana.
El rostro de muchas personas conocidas que habían decidido prepararse antes de tomar los votos matrimoniales me llenó de alegría, pero fue un rostro en particular el que me dió escalofríos y me ayudó a ver como la voluntad de Dios, aún cuando no la comprendemos es : BUENA, AGRADABLE Y PERFECTA.
Tomé la decisión de hacer un pacto de pureza cuando tenía 13 años de edad, sé lo que muchos están pensando... a esa edad es mucho más fácil ser alienado y manipulado para hacer cosas morales o religiosas, pues uno cree casi todo lo que una autoridad dice. La verdad es que en mi caso retomé esa decisión aún después de hacer el pacto, al cumplir los quince años , meses después de ver cómo algunas compañeras de clase habían tenido que dejar la escuela para dedicarse a cambiar pañales.
EL pacto consiste en algo más que no tener sexo antes del matrimonio (cómo la mayoría de quienes conozco piensan) es un compromiso a guardarme íntegra tanto física como emocionalmente para mi futuro esposo.
El camino no ha sido nada fácil, sobre todo al vivir en una sociedad en la que ver a una mujer de 25 años que nunca ha tenido un novio, hijos y quién aún no se ve casada ( no por falta de decisión, sino por falta de pretendientes) es razón suficiente para ser presionada a conocer a mil y un " hermanitos" que están en la misma condición o a ser sometida a la LUPA pública para saber si hay algo de malo en mi personalidad. De cualquier manera,, esa decisión que tomé hace 10 años ha sido la mejor de mi vida.
En los últimos días tuve la oportunidad de compartir con estudiantes de diferentes colegios cristianos de Nicaragua un seminario sobre pureza llamado " Me lo merzco" diseñado por dos misioneras norteamericanas quienes,al igual que yo, están guardándose para su futuro esposo y desean compartir la importancia de saber quiénes somos ante Dios para saber quiénes debemos ser ante las personas del sexo opuesto.
No puedo negar que cada vez que traducía el seminario el ver a las niñas y jóvenes levantarse para comprometerse a cuidarse me impactaba, pero fue un lugar en especial el que llamó mi atención y en el que, personalmente, creo que el seminario llegó más allá de lo que imaginamos: Bethel.
Al momento de finalizar con una oración invitamos a aquellas que en realidad deseaban tomar la decisión de cuidarse a ponerse de pie y todas ,con excepción de diez, dieron ese paso de valentía que tanto nos falta a muchas mujeres latinas hoy en día.
Hace algunos meses, escuché de mi líder la triste noticia de una jóven que decidió dar a luz a su bebe en una letrina y dejarlo caer para que muriera. El día del seminario una maestra nos contó sobre una de las estudiantes de otro colegio que al descubrir que estaba embarazada decidió colgarse junto a su novio. Cada día miles de jóvenes quedan embarazadas a temprana edad y al llegar a mi edad ya son madres de tres, cuatro , cinco hijos... y me pregunto: Qué habría sido de mí si Dios no me hubiera invitado a guardarme?
Guardarme no solo sexualmente, sino de no dar mi corazón a cualquiera que con palabras dulces desee únicamente dañarme o convertirme en la siguiente enla lista de conquistas y en el peor de los casos ande buscando un FAN, una admiradora que obedezca y cumpla sus demandas sin análisis alguno y no a una compañera que luche hombro a hombro a su lado.
Como dije al principio, fue un rostro en ese albúm de fotografías el que me hizo darme cuenta de que la voluntad de Dios es perfecta siempre. El rostro era alguien que conocí bien hace algunos años y quién después de algunas influencias y porque no decirlo de que Dios planeara lo mejor de lo mejor para mí decidió cortar cualquier tipo de comunicación conmigo y tratarme peor que a un zapato.
Al principio las cosas no parecían fáciles, lo difícil no era dejar ir, sino perdonar. Pero después de algún tiempo maduré lo suficiente para entender que el resultado de esa situación lo vería reflejado en un futuro y que no valía la pena seguir odiando a alguien que era muy cobarde para verme como Dios me ha visto siempre: como su princesa!.
Y es hasta ahora que veo como Dios sigue guardando mi corazón y mi vida de no quedarme con la persona equivocada y de ver que ser una princesa implica esperar no menos que a un principe...
por eso no puedo negar la voluntad de Dios es Buena, Agradable y Perfecta y fuera de ella nada de lo que obtenga vale la pena.
El rostro de muchas personas conocidas que habían decidido prepararse antes de tomar los votos matrimoniales me llenó de alegría, pero fue un rostro en particular el que me dió escalofríos y me ayudó a ver como la voluntad de Dios, aún cuando no la comprendemos es : BUENA, AGRADABLE Y PERFECTA.
Tomé la decisión de hacer un pacto de pureza cuando tenía 13 años de edad, sé lo que muchos están pensando... a esa edad es mucho más fácil ser alienado y manipulado para hacer cosas morales o religiosas, pues uno cree casi todo lo que una autoridad dice. La verdad es que en mi caso retomé esa decisión aún después de hacer el pacto, al cumplir los quince años , meses después de ver cómo algunas compañeras de clase habían tenido que dejar la escuela para dedicarse a cambiar pañales.
EL pacto consiste en algo más que no tener sexo antes del matrimonio (cómo la mayoría de quienes conozco piensan) es un compromiso a guardarme íntegra tanto física como emocionalmente para mi futuro esposo.
El camino no ha sido nada fácil, sobre todo al vivir en una sociedad en la que ver a una mujer de 25 años que nunca ha tenido un novio, hijos y quién aún no se ve casada ( no por falta de decisión, sino por falta de pretendientes) es razón suficiente para ser presionada a conocer a mil y un " hermanitos" que están en la misma condición o a ser sometida a la LUPA pública para saber si hay algo de malo en mi personalidad. De cualquier manera,, esa decisión que tomé hace 10 años ha sido la mejor de mi vida.
En los últimos días tuve la oportunidad de compartir con estudiantes de diferentes colegios cristianos de Nicaragua un seminario sobre pureza llamado " Me lo merzco" diseñado por dos misioneras norteamericanas quienes,al igual que yo, están guardándose para su futuro esposo y desean compartir la importancia de saber quiénes somos ante Dios para saber quiénes debemos ser ante las personas del sexo opuesto.
No puedo negar que cada vez que traducía el seminario el ver a las niñas y jóvenes levantarse para comprometerse a cuidarse me impactaba, pero fue un lugar en especial el que llamó mi atención y en el que, personalmente, creo que el seminario llegó más allá de lo que imaginamos: Bethel.
Al momento de finalizar con una oración invitamos a aquellas que en realidad deseaban tomar la decisión de cuidarse a ponerse de pie y todas ,con excepción de diez, dieron ese paso de valentía que tanto nos falta a muchas mujeres latinas hoy en día.
Hace algunos meses, escuché de mi líder la triste noticia de una jóven que decidió dar a luz a su bebe en una letrina y dejarlo caer para que muriera. El día del seminario una maestra nos contó sobre una de las estudiantes de otro colegio que al descubrir que estaba embarazada decidió colgarse junto a su novio. Cada día miles de jóvenes quedan embarazadas a temprana edad y al llegar a mi edad ya son madres de tres, cuatro , cinco hijos... y me pregunto: Qué habría sido de mí si Dios no me hubiera invitado a guardarme?
Guardarme no solo sexualmente, sino de no dar mi corazón a cualquiera que con palabras dulces desee únicamente dañarme o convertirme en la siguiente enla lista de conquistas y en el peor de los casos ande buscando un FAN, una admiradora que obedezca y cumpla sus demandas sin análisis alguno y no a una compañera que luche hombro a hombro a su lado.
Como dije al principio, fue un rostro en ese albúm de fotografías el que me hizo darme cuenta de que la voluntad de Dios es perfecta siempre. El rostro era alguien que conocí bien hace algunos años y quién después de algunas influencias y porque no decirlo de que Dios planeara lo mejor de lo mejor para mí decidió cortar cualquier tipo de comunicación conmigo y tratarme peor que a un zapato.
Al principio las cosas no parecían fáciles, lo difícil no era dejar ir, sino perdonar. Pero después de algún tiempo maduré lo suficiente para entender que el resultado de esa situación lo vería reflejado en un futuro y que no valía la pena seguir odiando a alguien que era muy cobarde para verme como Dios me ha visto siempre: como su princesa!.
Y es hasta ahora que veo como Dios sigue guardando mi corazón y mi vida de no quedarme con la persona equivocada y de ver que ser una princesa implica esperar no menos que a un principe...
por eso no puedo negar la voluntad de Dios es Buena, Agradable y Perfecta y fuera de ella nada de lo que obtenga vale la pena.
Te felicito por ese don que Dios te ha dado que hace que cuando lea estos reportes hagan que uno viva juntamente con cada frase que has escrito. sigue adelante y que El Señor te de siempre sabiduria y te use como lo sige haciendo hoy.
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