
Muchas cosas han pasado por mi mente en los últimos días. A veceses difícil observar como las personas caminan por el mundo como si fueran zombies, sin un propósito, sin sueños, sin metas a alcanzar.
Hay algo que une a la mayoría de jóvenes de todas las edades en la actualidad, deseamos parecernos a los miembros de nuestro "grupo". Pero, al mism
o tiempo, luchamos por ser diferentes; es decir, queremos estar "In".
La palabra "in" significa : "qué esta de moda" "actualidad" y es uno de los miles de anglicismos que hemos adaptado a nuestro vocabulario.
Para muchos este fenómeno no es más que un proceso que todos deberíamos experimentar para alcanzar la madurez. Para otros, este va más allá de simplemente estar “in” o estar “out”, es un estilo de vida que demuestra a viva voz si estás bien adaptado a la sociedad o simplemente formas parte de los excéntricos, en otras palabras si eres un “fracasado” o no.
La presión por estar “in” y no “out” ha trascendido las fronteras de la moda para infiltrarse hasta en los salones de clase. Basta con observar la reacción del salón cuando nos piden hacer grupos de trabajo, muchos son excluidos de estos, no porque sus capacidades intelectuales sean menor a las del resto, sino, simplemente porque ese o esa están “out”.
Ya sea porque opinan cuando el profesor pide que lo hagan, entrega los trabajos a tiempo, se preocupa más por los estudios que por la última moda en zapatos o ropa, etc. En otras palabras piensan, hablan y se visten diferente al resto.
Ver estas actitudes me hace preguntarme ¿Será que para estar “in” debo autocensurar mi manera de pensar y convertirme en una copia más de un o una modelo que ni siquiera imagina que existo? La respuesta es no; estar “in” no debería ser el resultado de copiar una tendencia de modas o palabras que no proviene de tu país, tampoco debería implicar cambiar tu personalidad y gustos.
Cuando nuestras ropas reflejan los valores de un diseñador de moda en lugar de nuestros propios valores, nos convertimos en un lemingo de la moda. Estamos tan concentrados en seguir al resto de la multitud que no nos damos cuenta de nuestra desenfrenada y fatal marcha hacia el mar.
En las montañas de Escandinava, vive una especie curiosa de animales conocidos como lemingos. Durante un tiempo, los lemingos se conforman con vivir en las montañas.Allí se alimentan, cuidan de sus crías y en el invierno excavan y se esconden bajo la nieve.
Por alguna inexplicable razón, cada tres o cuatro años los lemingos realizan una marcha al mar. Para eso suben montañas, cruzan ríos y enfrentan muchos peligros; pero nada puede convencerlos de volver a casa. Ninguno de los animales se detuvo alguna vez para preguntar por qué está participando en eso. Sencillamente siguen a los compañeros que van delante de ellos. Llegando al mar, continúan en fila, corren hacia el agua y nadan hasta ahogarse.
Cuando las estaciones cambian, muchos de nosotros seguimos la moda como los lemingos, sin observar lo que sucede alrededor, y ni siquiera preguntamos por qué. Como ciegos, seguimos las últimas tendencias de la moda. Nuestro ropero está repleto de ropas que no usamos más porque están "out". Tan pronto las novedades aparecen en las tiendas, somos los primeros en gastar nuestro dinero en ellas.
Estar “in” es más que simplemente vestir a la moda, tener un auto caro, el mejor celular o visitar los lugares más exclusivos de la ciudad. C.S. Lewis, en su libro Mere Christianity, escribió lo siguiente: "Cada vez que haces una elección, estás transformando tu parte esencial (la parte que elige) en algo un poco diferente de lo que era antes. Y considerando tu vida como un todo, con todas tus elecciones innumerables, durante la existencia, están transformando lentamente el centro de tu vida en una criatura celestial o diabólica".
Entonces ¿para qué convertirme en una copia cuando podría ser yo mismo?. Estar “out” no significa no vestir, hablar o pensar como todos lo hacen, sino negarnos la oportunidad a experimentar lo nuevo; tomar decisiones por el qué dirán los demás en lugar de saber qué quiero en la vida; vestirme como otros para sentirme aceptada y segura cuando mi seguridad recae en Dios, rechazar a los que pueden ayudarme por el hecho de ser diferentes en lugar de darles una oportunidad.
Estar “out” no se limita a la ropa, incluye tu manera de ser y, si está es controlada por los demás, entonces, no estás dentro del grupo “in”, te has convertido en una copia más de los que esconden sus temores detrás de un diseñador. Somos nosotros únicamente quienes podemos decidir en qué queremos convertirnos y cómo nos queremos hacer notar.
buenisimo tax.... :p
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