Jan 26, 2010

Viendo con el corazón


El horizonte dibujaba el mar y se mezclaba con el rojo carmesí de un sol casi desangrado a punto de desaparecer entre el ocaso de aquella tarde de enero. El viento soplaba mientras el cielo comenzaba a adornarse con millones de estrellas que invitaban a enamorarse.
"Los atardeceres solitarios son una buena excusa para pensar en el amor"- decía; mientras acomodaba su cabello despeinado por el viento y fijaba su mirada a la impetuosa presencia del volcán que decoraba aquel panorama.
Había viajado 50 kilómetros solo para alejarse de todo lo que le recordaba a su novio y al sentarse en aquella banca se dio cuenta de que huir de la realidad no era la mejor opción y que si hay algo que la soledad toma muy en serio, es el recordarte de los negocios inconclusos que has dejado en tu vida.
Marina tenía apenas 19 años y ya luchaba por vivir una vida de adulta, de esas de las novelas en las que la protagonista tiene que decidir si amar a Juan o a Mario o si defraudar el prototipo de hombre con el que sus padres soñaron que se casara.
Parecía que lo único que le importaba era sentirse amada, aunque sea de una manera poco ortodoxa y muy por debajo de lo que los principios lo permiten.
" En el fondo sé bien que le importo y que aunque no me trate como a una princesa nos merecemos el uno al otro"- se decía, mientras recordaba las palabras groseras con las que él se refería a ella.
Marina es el espejo en que muchas jóvenes se ven reflejadas en la acutalidad, Princesas que han dejado de lado su estado real para convertirse en mujeres denigradas por una sociedad que dicta la manera en la que una mujer debe ser tratada para poder convertirse en alguien aceptado y "amado" por lo que seha llamado "el hombre perfecto" .

Pero es amor dejarse llamar por apodos o nombres que nada reflejan todo lo bueno, lo puro del amor que Dios puso en su creación al diseñarnos?
Dios nos llamó sus princesas! y cada una de sus hijas no puede aceptar ser tratada como cualquier objeto que lejos de representar lo mejor de la creación de Dios, es maltratado y humillado bajo una máscara de "amor hollywoodense" que nos ha enseñado que los malos tratos, apodos e indiferencia esconden el amor dentro del corazón de alguien.

Al fin y al cabo, el dicho lo dice: " del odio al amor, solo hay un paso". Personalmente yo creo que del odio al amor hay un abismo que únicamente deja al descubierto el verdadero corazón de la persona. Para mantener la armonía en cualquier relación es indispensable seguir a la persona y la vida de Cristo, sin Él no llegaremos a ninguna parte.

Cuando inicié este texto buscaba dejar al descubierto lo fácil que es caer en aquello que se ve lindo por fuera pero por dentro esta peor que una manzana podrida.Sin embargo, al transcurrir el tiempo me dicuenta que, en realidad, muchas veces es fácil dejarse llevar por aquello que es lindo or dentro y fuera pero está muy lejos de aquello que Dios quiere para nosotras, para ustedes-- para mi--

Al final del día, lo que queda,es el hecho de saber que no importa cuanto tiempo esperes, Dios ya ha preparado al príncipe de tu corazón todo lo que resta es esperar y observar con el corazón auqello que es invisible a los ojos. Ya lo decía un sabio príncipe... " lo esencial es invisible a los ojos, es necesario ver con el corazón"...




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